Saltar al contenido
Santa Biblia
ES
Apoya el proyecto
Foto: Parque Nacional Los Haitises · República Dominicana

Eclesiástico 48

Parque Nacional Los Haitises · República Dominicana · Foto: Anton Bielousov · CC BY-SA 3.0

1Levantóse despues el profeta Elías, como un fuego, y sus palabras eran como ardientes teas.

2Hizo venir sobre ellos la hambre, y fueron reducidos á un corto número los que por envidia le perseguian; porque no podian sufrir los mandamientos del Señor.

3Con la palabra del Señor cerró el cielo, del cual por tres veces hizo bajar fuego.

4Asi se hizo célebre por sus milagros. ¿Y quién, ó Elias, ha alcanzado tanta gloria cómo tú?

5Tú, en virtud de la palabra del Señor Dios, sacaste vivo del sepulcro á un difunto, arrancándosele á la muerte:

6Tú arrojaste los Reyes al precipicio, y quebrantaste sin trabajo su poderío, y en medio de su gloria los trasladaste del lecho al sepulcro.

7Tú oiste en el monte Sinai el juicio del Señor, y en el de Horeb los decretos de su venganza.

8Tú ungiste, ó consagraste Reyes para que castigasen á los impíos, y dejaste despues de tí profetas sucesores tuyos.

9Tú fuiste arrebatado en un torbellino de fuego sobre una carroza tirada de caballos de fuego.

10Tú estás escrito en los decretos de los tiempos venideros para aplacar el enojo del Señor, reconciliar el corazon de los padres con los hijos, y restablecer las tribus de Jacob.

11Dichosos los que te vieron y fueron honrados con tu amistad;

12porque nosotros vivimos solo esta vida momentánea: mas despues de la muerte no será nuestro nombre como el tuyo.

13En fin Elías fué encubierto por el torbellino: y quedó en Eliséo la plenitud de su espiritu; al cual mientras vivió no le arredró Príncipe alguno, ni nadie fué mas poderoso que él.

14Ni hubo cosa de este mundo que pudiese doblarle; y aun despues de muerto, su cuerpo hizo milagros.

15Durante su vida obró prodigios, y en su muerte hizo cosas admirables.

16Mas ni con todas estas cosas hizo penitencia el pueblo: ni se apartaron de sus pecados hasta que fueron arrojados de su país y dispersados por toda la tierra,

17y quedó poquísima gente en la Palestina, y un solo Príncipe de la casa de David.

18Algunos de estos hicieron lo que era del agrado de Dios: otros empero cometieron muchos pecados.

19Ezequías fortificó su ciudad, y condujo el agua al centro de ella, y escavó á pico, ó á fuerza del hierro una peña viva, é hizo en ella una gran cisterna para conservar el agua.

20En su tiempo vino Sennaquerib, y envió delante á Rabsaces; el cual levantó su mano contra los judíos, y amenazó con ella á Sion, ensoberbecido de sus fuerzas.

21Entónces se estremecieron sus corazones, y temblaron sus manos, y sintieron dolores como de muger que está de parto.

22Pero invocaron al Señor misericordioso, y estendiendo sus manos, levantáronlas al cielo, y el Señor Dios santo oyó luego sus voces.

23No se acordó mas de sus pecados: ni los entregó en poder de sus enemigos; sino que los purificó por medio de la penitencia que predicó el santo profeta Isaías.

24Disipó el campamento de los asirios, y el ángel del Señor los esterminó;

25porque Ezequías hizo lo que era del agrado de Dios, y siguió con firmeza las sendas de David su padre, como se lo habia recomendado Isaías, profeta grande y fiel en la presencia del Señor.

26En su tiempo retrogradó el Sol, y el mismo profeta prolongó la vida al Rey.

27Vió Isaías con su grande espíritu profético los últimos tiempos, y consoló á los que lloraban en Sion.

28Anunció las cosas que han de suceder á la iglesia hasta la eternidad; y las ocultas, ántes que aconteciesen.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).