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Oración

Trabajo y estudios

Oraciones de «Trabajo y estudios», basadas en la Biblia, para leer o escuchar.

Antes de empezar a trabajar

Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.

Señor de cada jornada, antes de empezar pongo este día en tus manos. Que tu luz esté sobre mí y que confirmes la obra de mis manos. Quiero hacer mi trabajo con buen ánimo y no solo para que me vean los demás. Dame concentración en las tareas, paciencia con las personas y honestidad en cada detalle. Cuando algo salga mal, ayúdame a mantener la calma. Cuando algo salga bien, recuérdame darte las gracias. Que mi manera de trabajar sea un servicio a ti y una ayuda para otros. Bendice a mis compañeros y a quienes dependen de lo que hago hoy. En el nombre de Jesús. Amén.

Salmos 90:17

Mientras busco empleo

Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado. Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.

Dios fiel, llevo tiempo buscando trabajo y a veces me desanimo. Envío solicitudes, espero respuestas y el silencio me pesa. Tú conoces mis necesidades y las de mi casa. Te encomiendo mi camino y decido confiar en ti mientras sigo haciendo lo que me toca. Abre puertas que yo no veo y cierra las que no me convienen. Dame claridad para presentarme bien, humildad para aceptar consejos y ánimo para no rendirme. Que este tiempo de espera no me robe la dignidad ni la esperanza. Recuérdame que mi valor no depende de un puesto. En el nombre de Jesús. Amén.

Salmos 37:3-5

Antes de un examen

Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

Señor de toda sabiduría, tengo un examen y estoy nervioso. He estudiado lo mejor que he podido, aunque siento que me falta. Tú das la sabiduría, y de ti vienen el conocimiento y la inteligencia; hoy te los pido. Aclara mi mente, ayúdame a recordar lo que aprendí y a leer cada pregunta con calma. Quita el miedo que bloquea y dame serenidad. Guárdame de la tentación de hacer trampa; quiero ser honesto aunque el resultado no sea el que espero. Sea cual sea la nota, sé que tú sigues conmigo y que mi vida no se mide por un examen. En el nombre de Jesús. Amén.

Proverbios 2:6

Un jefe o compañero difícil

La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor.

Padre de paz, hay una persona en mi trabajo con quien me resulta muy difícil convivir. A veces me trata mal, me ignora o me hace sentir pequeño. Mi primera reacción es responder de la misma manera, pero sé que la respuesta suave calma el enojo y la palabra áspera lo enciende. Dame dominio propio para callar cuando conviene y valor para hablar con respeto cuando sea necesario. Ayúdame a buscar la paz. Guarda mi corazón del resentimiento y de hablar mal a sus espaldas. Si hay injusticia, dame sabiduría para pedir ayuda por el camino correcto. Bendice también a esa persona. En el nombre de Jesús. Amén.

Proverbios 15:1

Cansado y agobiado

Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.

Jesús, estoy agotado. El trabajo se acumula, las exigencias no paran y siento que no llego a todo. Me cuesta desconectar incluso cuando descanso. Tú invitaste a tus discípulos cansados a apartarse contigo y reposar un poco, y aquí estoy. Enséñame una manera de vivir que no se mide por cuánto produzco. Ayúdame a poner límites sanos, a pedir ayuda y a decir que no cuando haga falta. Dame un sueño reparador y momentos de verdadero reposo. Que mi identidad no dependa de mi rendimiento, sino de tu amor. Gracias porque a tu lado puedo descansar. Amén.

Marcos 6:31

Una decisión profesional

El corazón del hombre piensa su camino: mas Jehová endereza sus pasos.

Dios mío, tengo delante una decisión importante para mi futuro profesional. Estoy pensando en emprender algo nuevo o cambiar de rumbo, y no sé si es el momento. Yo pienso mi camino, pero sé que tú diriges mis pasos. Ordena mis pensamientos y líbrame tanto de la prisa como del miedo que paraliza. Ayúdame a escuchar buenos consejos, a calcular con prudencia y a ser honesto en cada trato. No te pido un éxito asegurado, sino hacer tu voluntad con lo que me has dado. Si la puerta se abre, dame valor; si se cierra, dame paz. Por Jesucristo, mi Señor. Amén.

Proverbios 16:9