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Foto: Atardecer en la rambla de Montevideo · Uruguay

Sabiduría 6

Atardecer en la rambla de Montevideo · Uruguay · Foto: Marinna · CC BY-SA 4.0

1Mas vale la sabiduria que las fuerzas; y el varon prudente mas que el valeroso.

2Escuchad pues, ó Reyes, y estad atentos; aprended vosotros, ó Jueces todos de la tierra:

3dad oidos á mis palabras vosotros que teneis el gobierno de los pueblos, y os gloriais del vasallage de muchas naciones.

4Porque la potestad os la ha dado el Señor: del Altísimo teneis esa fuerza; el cual examinará vuestras obras, y escudriñará hasta los pensamientos:

5porque siendo vosotros unos ministros de su reino universal, no juzgasteis con rectitud, ni observasteis la ley de la justicia, ni procedisteis conforme á la voluntad de Dios.

6Él se dejará ver, ó caerá sobre vosotros espantosa y repentinamente; pues aquellos que egercen potestad sobre otros, serán juzgados con estremo rigor.

7Porque con los pequeños se usará de compasion; mas los grandes sufrirán grandes tormentos.

8Que no esceptuará Dios persona alguna, ni respetará la grandeza de nadie; pues al pequeño y al grande él mismo los hizo, y de todos cuida igualmente:

9si bien á los mas grandes amenaza mayor suplicio.

10Por tanto á vosotros, ó Reyes, se dirigen estas mis palabras; á fin de que aprendais la sabiduria, y no vengais á resbalar.

11Porque los que habrán hecho rectamente obras justas, serán justificados; y los que habrán aprendido estas cosas que enseño, hallarán con que defenderse.

12Por consiguiente codiciad mis documentos, amadlos y seréis instruidos.

13Porque luminosa es é inmarcesible la sabiduria; y se deja ver fácilmente de los que la aman, y hallar de los que la buscan.

14Se anticipa á aquellos que la codician; poniéndoseles delante ella misma.

15Quien madrugáre en busca de ella, no tendrá que fatigarse; pues la hallará sentada en su misma puerta.

16El tener, pues, el pensamiento ocupado en la sabiduria, es prudencia consumada; y el que por amor de ella veláre, bien presto estará en reposo:

17porque ella misma va por todas partes buscando á los que son dignos de poseerla; y por los caminos se les presenta con agrado, y en todas ocasiones y asuntos la tienen al lado.

18El principio de la sabiduria es un deseo sincerisimo de la instruccion:

19procurar instruirse, es amar la sabiduria: amarla, es guardar sus leyes; y la guarda de estas leyes, es la perfecta pureza del alma:

20la perfecta pureza une con Dios:

21luego el deseo de la sabiduria conduce al reyno eterno.

22Ahora bien, ó Reyes de los pueblos, si os complaceis en los tronos y cetros, amad la sabiduria, á fin de reinar perpetuamente.

23Amad la luz de la sabiduria todos los que estais á la frente de los pueblos:

24que yo os declararé qué cosa es la sabiduria, y cómo fué engendrada: ni os ocultaré los misterios de Dios; sino que subiré investigando hasta su primer origen, y pondré en claro su conocimiento, sin ocultar un ápice de la verdad.

25No me acompañaré por cierto con el que se repudre de envidia; pues el envidioso no será jamas participante de la sabiduria.

26La muchedumbre de varones sábios es la felicidad del mundo; y un Rey sábio es firme sosten del pueblo.

27Recibid, pues, la instruccion por medio de mis palabras, porque os será provechosa.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).