Casa
Casas · Morada · House
Easton, 1897
Hasta su estancia en Egipto los hebreos habitaron en tiendas. Entonces, por primera vez, habitaron ciudades (Génesis 47:3; Éxodo 12:7; Hebreos 11:9). Desde los tiempos más antiguos los asirios y los cananeos fueron constructores de ciudades. Los hebreos, después de la conquista, tomaron posesión de las ciudades capturadas y parece que siguieron los métodos de construcción que habían seguido los cananeos. Se hace referencia a la piedra (1 Reyes 7:9; Isaías 9:10) y al mármol (1 Crónicas 29:2) usados en la construcción, y a la carpintería interior de las casas (1 Reyes 6:15; 1 Reyes 7:2; 1 Reyes 10:11, 1 Reyes 10:12; 2 Crónicas 3:5; Jeremías 22:14). Las «casas artesonadas» eran las que tenían vigas empotradas en las paredes a las cuales se fijaba el revestimiento de madera (Esdras 6:4; Jeremías 22:14; Hageo 1:4). Las «casas de marfil» tenían las partes altas de las paredes adornadas con figuras de estuco con oro y marfil (1 Reyes 22:39; 2 Crónicas 3:6; Salmos 45:8).
Los techos de las casas de habitación eran planos y se alude a ellos a menudo en la Escritura (2 Samuel 11:2; Isaías 22:1; Mateo 24:17). A veces se levantaban en ellos tiendas o cabañas (2 Samuel 16:22). Estaban protegidos por parapetos o muros bajos (Deuteronomio 22:8). En las azoteas crecía a veces hierba (Proverbios 19:13; Proverbios 27:15; Salmos 129:6, Salmos 129:7). Se usaban no solo como lugares de recreo por la tarde, sino también a veces como lugares para dormir de noche (1 Samuel 9:25, 1 Samuel 9:26; 2 Samuel 11:2; 2 Samuel 16:22; Daniel 4:29; Job 27:18; Proverbios 21:9), y como lugares de devoción (Jeremías 32:29; Jeremías 19:13).
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).