Consejos evangélicos
Torres Amat, 1823
Jesu-Cristo distinguió bien claramente los consejos que daba, de los preceptos que imponia á los hombres. Estos, por la gracia especial de Dios, pueden elevarse á un estado de perfeccion que no conocen los mundanos, para los cuales no hay mas premio ni gloria que los bienes terrenos y carnales. Los apologistas é historiadores de la religion, y aun los mismos autores gentiles atestiguan las muchas conversiones á la fe, que obraban la mortificacion, la pureza de vida, el desinterés, la caridad heróica, y demas virtudes de muchos cristianos de los primeros siglos. El hacer y el sufrir cosas fuertes (decia Tácito por boca de un antiguo romano) es cosa de cristianos.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).