Don de lenguas
Lenguas · Tongues, Gift of
Easton, 1897
Concedido el día de Pentecostés (Hechos 2:4), en cumplimiento de una promesa que Cristo había hecho a sus discípulos (Marcos 16:17). Lo que fue en realidad este don ha sido objeto de mucha discusión. Algunos han sostenido que era solo una señal exterior de la presencia del Espíritu Santo entre los discípulos, que simbolizaba sus múltiples dones y mostraba que la salvación se extendería a todas las naciones. Pero las palabras de Lucas (Hechos 2:9) muestran claramente que los diversos pueblos que había en Jerusalén en el tiempo de Pentecostés oyeron realmente que se les hablaba en su propia lengua particular, que conocían de modo natural (comp. Joel 2:28, Joel 2:29).
Entre los dones del Espíritu el apóstol enumera en 1 Corintios 12:10-14:30 «diversos géneros de lenguas» y la «interpretación de lenguas». Este «don» era una manifestación del Espíritu distinta de la de Pentecostés, aunque se le parecía en muchos aspectos. Las lenguas habían de ser «una señal para los incrédulos».
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).