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Magos

Hartumim · Adivinos · Magicians

Easton, 1897

Hebreo «hartumim» (Daniel 1:20), eran escribas sagrados que actuaban como intérpretes de presagios, o «reveladores de cosas secretas».

Torres Amat, 1823

En general significa esta voz aquellas personas en las cuales se supone el don, el talento ó el arte de descubrir las cosas ocultas; y como el conocimiento de las cosas, por mas ocultas que sean, es propio de la Divinidad, de aquí el nombre de Adivino. Antiguamente se hacian, ó mejor diremos, se fingian las adivinaciones, primero invocando á los muertos: segundo, mezclando muchas saetas ó varitas con cierta señal en cada una, y sacándolas despues por suerte de un saco ó cántaro: tercero, examinando las entrañas de los animales, y hasta de hombres que se mataban á dicho fin: el canto de las aves, las lineas de las manos etc. etc.: cuarto, por la interpretacion de los sueños. En fin, son infinitos los medios absurdos que se han empleado para averiguar los sucesos futuros. Los astros, ciertas bebidas y yerbas, palabras estrañas pronunciadas con cierto entusiasmo, ó por los que ahora llamamos ventrilocuos, los cuales, ayudados de cierta disposicion natural acompañada del arte, hacen oir su voz como si viniese de otra persona ó lugar; han sido medios de que se han valido comunmente los impostores. La curiosidad, el interes y las pasiones inquietas son el orígen de la mayor parte de los errores de los hombres. Alguna vez el nombre de adivino es lo mismo que sabio ó mago. Isaías 3:2. Moises prometió á los israelitas que les enviaria profetas verdaderos, y les previno que no se fiasen de los adivinos.

Nombre que se daba en Oriente á los hombres sabios que se empleaban en observar la naturaleza, y adquirian muchos conocimientos físicos en medicina y astrología, en teología etc. Como estos hombres solian preveer y pronosticar algunos sucesos futuros, y conocian las virtudes de las plantas, y minerales, y solian por consiguiente remediar muchos males, ya físicos, ya morales; de aquí provenia la grande autoridad y veneracion que gozaban, y el que el pueblo creyese generalmente que tenian trato con los espíritus, genios, ó demonios. Eran á veces unos grandes señores. Como luego hubo varios de estos sabios que abusaron de sus conocimientos para dañar á sus enemigos, ó adquirir la consecucion de sus fines particulares, vino de aquí el tomarse en mal sentido la palabra mago. Los prodigios que hicieron los magos de Egipto delante de Faraon, los mas eran aparentes, ó no escedian el arte; como por ejemplo, el hacer aparecer una cosa como una serpiente, ó mudar de repente el color de una porcion de agua: pero el trocar el color de todo un rio, el hacer que se llene de insectos una ciudad ó pais etc. como hizo Moisés, ya son cosas superiores á la virtud de los hombres, ya es cosa sobrenatural, ya es obra del dedo de Dios, como confesaron los magos egipcios. En arábigo el Mago se llamaba Elimas.

Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).