Pleito
Torres Amat, 1823
Ni de las palabras que dijo Jesu-Cristo, ni de lo que despues escribieron S. Pablo y los santos Padres se infiere que esté condenado y prohibido el defender en justicia cada uno su causa. Las palabras del Señor se dirigian á dar á entender á sus discípulos que con su paciencia heróica darian al mundo una leccion elocuentísima á favor de la doctrina del Evangelio. ¿Cómo podrian prometerse los primeros cristianos sufrir con paciencia los atroces tormentos de los tiranos, antes que negar la fe de Jesu-Cristo; si no se acostumbraban antes á sufrir con paciencia un agravio de otro hermano suyo? ¿Y aun ahora no es una máxima de moral muy cierta, que la caridad fraternal peligra mucho en los pleitos? ¿que es una desgracia el pleitear, y que á veces vale mas no exigir la reparacion? Véase Moral Evangélica. Defensa de sí mismo etc.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).