Primicias
Firstfruits
Easton, 1897
Las primicias de la tierra se ofrecían a Dios del mismo modo que el primogénito de los hombres y de los animales.
La ley exigía: (1.) Que al día siguiente del sábado de la Pascua el sacerdote meciera delante del altar una gavilla de grano nuevo (Levítico 23:5, Levítico 23:6, Levítico 23:10, Levítico 23:12; Levítico 2:12).
(2.) Que en la fiesta de Pentecostés se mecieran de igual manera dos panes de pan leudado, hechos de la harina nueva (Levítico 23:15, Levítico 23:17; Números 28:26).
(3.) La fiesta de los Tabernáculos era un reconocimiento de que los frutos de la cosecha venían del Señor (Éxodo 23:16; Éxodo 34:22).
(4.) Además, todo individuo debía consagrar a Dios una porción de las primicias de la tierra (Éxodo 22:29; Éxodo 23:19; Éxodo 34:26; Números 15:20, Números 15:21).
(5.) La ley mandaba que no se recogiera fruto de los árboles frutales recién plantados durante los tres primeros años, y que las primicias del cuarto año fueran consagradas al Señor (Levítico 19:23-25). Jeremías (Jeremías 2:3) alude a la ordenanza de las «primicias», y por tanto debía de conocer los libros de Éxodo, Levítico y Números, donde se registran las leyes sobre ellas.
Torres Amat, 1823
De Cristo se llaman los primeros que se convierten; y tambien oblacion. 1 Corintios 16:15.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).