Siete
Número siete · Seven
Easton, 1897
Este número aparece con frecuencia en la Escritura, y en conexiones tales que llevan a suponer que tiene algún significado típico. En el séptimo día Dios reposó, y lo santificó (Génesis 2:2, Génesis 2:3). La división del tiempo en semanas de siete días explica muchos casos de aparición de este número. Este número ha sido llamado el símbolo de la perfección, y también el símbolo del descanso. «Los siete años de servicio de Jacob a Labán; las siete vacas gordas y las siete flacas de Faraón; los siete brazos del candelabro de oro; las siete trompetas y los siete sacerdotes que las tocaron; los siete días de asedio de Jericó; las siete iglesias, los siete espíritus, las siete estrellas, los siete sellos, las siete copas, y muchos otros, prueban suficientemente la importancia de este número sagrado» (véase Levítico 25:4; 1 Samuel 2:5; Salmos 12:6; Salmos 79:12; Proverbios 26:16; Isaías 4:1; Mateo 18:21, Mateo 18:22; Lucas 17:4). La fiesta de la Pascua (Éxodo 12:15, Éxodo 12:16), la fiesta de las Semanas (Deuteronomio 16:9), de los Tabernáculos (Deuteronomio 13:15), y el Jubileo (Levítico 25:8), fueron todas ordenadas por siete. Siete es el número del sacrificio (2 Crónicas 29:21; Job 42:8), de la purificación y consagración (Levítico 42:6, Levítico 42:17; Levítico 8:11, Levítico 8:33; Levítico 14:9, Levítico 14:51), del perdón (Mateo 18:21, Mateo 18:22; Lucas 17:4), de la recompensa (Deuteronomio 28:7; 1 Samuel 2:5), y del castigo (Levítico 26:21, Levítico 26:24, Levítico 26:28; Deuteronomio 28:25). Se usa por cualquier número redondo en pasajes como Job 5:19; Proverbios 26:16, Proverbios 26:25; Isaías 4:1; Mateo 12:45. Se usa también con el sentido de «abundantemente» (Génesis 4:15, Génesis 4:24; Levítico 26:24; Salmos 79:12).
Torres Amat, 1823
Este número se miró desde el principio del mundo con singular veneracion, á causa de haberle santificado el Señor despues de la creacion. Por eso el sábado se mira como voz que significa reposo; y el número siete, como complemento de una cosa, á la cual nada falta ya. De aqui es que se halla continuamente en los usos y ceremonias religiosas de las naciones mas antiguas. Abrahan hizo un presente á Abimelec de siete carneros, para que se ofreciesen en holocausto al Señor. Los amigos de Job, aunque no eran hebréos sino iduméos, ofrecieron en sacrificio siete becerros y siete carneros. David hizo inmolar el mismo número de víctimas en la traslacion del Arca. La semana es de siete dias. Siete semanas designan la fiesta de Pentecostés. En el Apocalipsi vemos siete candeleros, siete sellos, siete Angeles, siete estrellas etc. Tal vez de la perfeccion que simbolizaba el número siete, provino la idea de que el número ocho denotaba sobreabundancia, ó el estado quieto y tranquilo de una cosa, despues de perfectamente acabada; ó el pleno goce de ella: y de aqui las octavas en las fiestas. Levit. XXXIII. 26. Eclesiastés 11:2. El número siete se toma por un número indeterminado, ó por lo mismo que muchas veces, ó muchos. En este sentido decimos en castellano: Pagar con las setenas. Rut 4:15. Proverbios 26:16. Mateo 18:21. Salmos 11:8.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).