Viviendas
Casas · Moradas · Dwellings
Easton, 1897
Los materiales usados en los edificios eran comúnmente ladrillos y a veces también piedras (Levítico 14:40, Levítico 14:42), que se unían con argamasa (Jeremías 43:9) o con betún (Génesis 11:3). El exterior solía ser blanqueado (Levítico 14:41; Ezequiel 13:10; Mateo 23:27). Las vigas eran de sicómoro (Isaías 9:10), de madera de olivo o de cedro (1 Reyes 7:2; Isaías 9:10).
La forma de las viviendas orientales difería en muchos aspectos de la de las viviendas de las tierras occidentales. Las casas mayores se construían en cuadrilátero que rodeaba un patio (Lucas 5:19; 2 Samuel 17:18; Nehemías 8:16) cercado de galerías, que formaban la sala de huéspedes o de recibir visitas. El techo plano, rodeado de un parapeto bajo, se usaba para muchos fines domésticos y sociales. Se subía a él por escalones desde el patio. En conexión con él (2 Reyes 23:12) había un aposento alto, que se usaba como cámara privada (2 Samuel 18:33; Daniel 6:11), también como dormitorio (2 Reyes 23:12), como habitación para dormir de los huéspedes (2 Reyes 4:10) y como cuarto de enfermo (1 Reyes 17:19). Las puertas, a veces de piedra, giraban sobre pivotes encajados en muescas y generalmente se aseguraban con cerrojos de madera. Las casas de los más ricos tenían un portero o una portera (Juan 18:16; Hechos 12:13). Las ventanas generalmente daban al patio y se cerraban con celosía (Jueces 5:28). Las habitaciones interiores estaban reservadas a la parte femenina de la casa.
El mobiliario de la habitación (2 Reyes 4:10) consistía en un lecho provisto de almohadas (Amós 6:4; Ezequiel 13:20); y además de esto, sillas, una mesa y lámparas o candeleros (2 Reyes 4:10).
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).