Saltar al contenido
Santa Biblia
ES
Apoya el proyecto
Foto: Amanecer en Sossusvlei · Namibia

Eclesiástico 14

Amanecer en Sossusvlei · Namibia · Foto: Daniel Kraft · CC BY-SA 3.0

1Bienaventurado el hombre que no se deslizó en palabra que haya salido de su boca; ni es punzado por el remordimiento del pecado.

2Feliz el que no tiene en su ánimo la tristeza que viene de la culpa, y no ha decaido de su esperanza en Dios.

3Al hombre codicioso y agarrado de nada le sirven las riquezas: ¿y qué le aprovecha el oro al hombre mezquino?

4El que amontona, cercenándoselo injustamente á sí mismo, para otros amontona, y un estraño se regalará con sus bienes.

5¿Para quién será bueno el que para sí mismo es mezquino, y no sabe gozar de sus bienes?

6Quien es avaro contra sí mismo, es el hombre mas ruin del mundo, y ya recibe el pago de su pasion perversa.

7Que si algun bien hace, sin pensar ni querer le hace; y al cabo viene á descubrir su malicia.

8Maligno es el ojo del envidioso ó avaro: él vuelve su cara al otro lado para no ver al pobre, y desprecia su misma alma.

9No se sacia el ojo del avaro con una porcion injusta de bienes: no se saciará hasta tanto que haya consumido y secado su vida.

10El ojo maligno del avaro está siempre fijo en el mal: no se saciará de pan: se estará, si, famélico y meláncolico en la mesa.

11Tú, hijo mio, disfruta aquello que tienes, y haz de ello ofrendas dignas á Dios.

12Acuérdate de la muerte, la cual no tarda en llegar, y de la ley que se te ha intimado de ir al sepulcro: porque es ley para todo el mundo el morir sin falta.

13Antes de morir haz bien á tu amigo, y alarga tu mano liberal hácia el pobre segun tu posibilidad.

14No te prives de las ventajas de un buen dia que Dios te concede; y del buen don ó bien que te da el Señor no dejes perder ninguna parte.

15¿No ves que has de dejar á otros el fruto de tus sudores y fatigas, y que por suerte se lo repartirán entre sí?

16Da á los pobres, y toma para tí lo necesario, y santifica asi tu alma.

17Practica la justicia ántes que mueras; porque en el sepulcro no hay que buscar sustento.

18Podrirse ha toda carne como el heno, y como las hojas que brotan en la verde planta.

19Unas hojas nacen y otras se caen: asi de las generaciones de carne y sangre, una fenece y otra nace.

20Toda obra corruptible ha de perecer finalmente, y su artífice tendrá el mismo paradero que ella.

21Mas todas las obras escogidas ó justas serán aprobadas, y el que las hace será por ellas glorificado.

22Bienaventurado el hombre que es constante en la sabiduria, y ejerce la misericordia, y considera en su mente á Dios que ve todas las cosas:

23que va estudiando en su corazon los caminos de la sabiduria, y entiende sus arcanos, yendo en pos de ella como quien sigue su rastro, pisando siempre sus huellas;

24que anhelando verla y oirla se pone á mirar por sus ventanas, y está escuchando en su puerta:

25y reposa junto á la casa de ella, é hincando en sus paredes una estaca, asienta al lado su pequeño pabellon, dentro del cual tendrán perpétua morada todos los bienes:

26bajo la proteccion de la sabiduria colocará á sus hijos, y morará debajo de sus ramas:

27á la sombra de ella estará defendido del calor, y en su gloria reposará tranquilo.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).