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Foto: Cúmulo R136 en la Gran Nube de Magallanes · El universo

Eclesiástico 30

Cúmulo R136 en la Gran Nube de Magallanes · El universo · Foto: NASA, ESA, F. Paresce, R. O'Connell y WFC3 · Public domain

1El que ama á su hijo, le hace sentir á menudo el azote ó castigo, para hallar en él al fin su consuelo, y procurarle que no haya de ir mendigando de puerta en puerta.

2Quien instruye á su hijo será honrado en él; y de él se gloriará con la gente de su familia.

3Quien instruye á su hijo causará envidia á su enemigo, y se preciará de él en medio de sus amigos.

4Viene á morir su padre, y es como si no muriese, porque deja despues de si otro su semejante.

5En vida suya lo vió y se alegró en él: al morir no tuvo por que contristarse, ni confundirse á vista de sus enemigos;

6pues que ha dejado á la casa un defensor contra los enemigos; y uno que será agradecido á los amigos.

7Por amor de las almas de sus hijos bendará sus heridas, y á cualquiera voz ó rumor se conmoverán sus entrañas.

8Un caballo no domado se hace intratable; asi un hijo abandonado á sí mismo se hace insolente.

9Halaga al hijo, y te hará temblar; juega con él, y te llenará de pesadumbres.

10No te rias con él, no sea que al fin tengas que llorar y te haga rechinar de dientes.

11No le dejes hacer lo que quiera en su juventud, y no disimules sus travesuras.

12Dóblale la cerviz en la mocedad, y dale con la vara en las costillas, mientras es niño: no sea que se endurezca y te niegue la obediencia; lo que causará dolor á tu alma.

13Instruye á tu hijo y trabaja en formarle, para no ser cómplice en su deshonor.

14Mas vale el pobre sano y de robustas fuerzas, que el rico débil y acosado de males.

15La salud del alma, que consiste en la santidad de la justicia, vale mas que todo el oro y la plata: y un cuerpo robusto, mas que inmensas riquezas.

16No hay tesoro que valga mas que la salud del cuerpo, ni hay placer mayor que el gozo del corazon.

17Preferible es la muerte á una vida amarga, y el eterno reposo de los que mueren, á una dolencia continua.

18Los bienes reservados para uno que tiene la boca cerrada, son como las esquisitas viandas dispuestas al rededor de un sepulcro.

19¿De qué le sirven al ídolo las libaciones, ú ofrendas? porque él ni comerá ni percibirá el olor de ellas.

20Asi acontece á quien es castigado del Señor, y recibe el pago de su iniquidad:

21está mirando con sus ojos muchos bienes, y no hace sino gemir, como el eunuco que abraza una doncella, y dá un suspiro.

22No dejes que la tristeza se apodere de tu alma, ni te aflijas á tí mismo con tus ideas melancólicas.

23El contentamiento del corazon, ese es la vida del hombre y un tesoro inexhausto de santidad: la alegria alarga la vida del hombre.

24Apiádate de tu alma, procurando agradar á Dios, y sé continente, y fija tu corazon en la santidad, y arroja lejos de tí la tristeza;

25porque á muchos ha muerto ella: la cual para nada es buena.

26La envidia y la ira abrevian los dias, y las zozobras ó afanes aceleran la vejez antes de tiempo.

27El corazon alegre y benigno con todos está siempre contento, como si se hallase en continuos banquetes; y sus platos se guisan presto y con esmero.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).