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Foto: Parque nacional del valle de Valbona · Albania

Judit 4

Parque nacional del valle de Valbona · Albania · Foto: Tobias Klenze · CC BY 3.0

1Habiendo sabido pues todo esto los hijos de Israel, que habitaban la tierra de Judéa, temieron sobremanera su llegada.

2Apoderóse de sus corazones el terror y el horror, temerosos de que hiciese con Jerusalen y con el templo del Señor, lo que habia ejecutado con las otras ciudades y sus templos.

3Por lo que enviaron gente á toda la frontera de Samaria hasta Jericó, y ocuparon de antemano todas las cimas de los montes;

4y cercaron de muros sus aldéas, y almacenaron granos, preparándose para la guerra.

5Asimismo el Sumo sacerdote Eliacim, ó Joacim, escribió á todos los que habitaban hácia Esdrelon, que está frente la gran llanura contigua á Dothain, y á todos los lugares que estaban en los caminos por donde podia pasar Holofernes;

6á fin de que ocupasen las alturas de los montes, por los cuales podia abrirse camino para Jerusalen, y guarneciesen los pasos estrechos ó desfiladeros que hubiese entre los montes.

7Ejecutaron los hijos de Israel puntualmente las disposiciones de Eliacim, Sumo sacerdote del Señor.

8Al mismo tiempo todo el pueblo clamó al Señor con grandes instancias, y humillaron sus almas con ayunos y oraciones, asi ellos como sus mugeres.

9Los Sacerdotes se vistieron de cilicio, y á los niños los postraron por tierra delante del Templo del Señor, cuyo altar cubrieron tambien de cilicio.

10Y todos á una voz clamaron al Señor Dios de Israel que no fuesen arrebatados sus hijos, ni robadas sus mugeres, ni esterminadas las ciudades, ni profanado el Santuario, ni reducidos ellos á ser el oprobio de las naciones.

11Entónces Eliacim, Sumo sacerdote del Señor, recorrió todo el pais de Israel, y les hablaba,

12diciendo: Tened por cierto que oirá el Señor vuestras plegarias, si perseverareis constantemente en su presencia, ayunando y orando.

13Acordaos de Moisés, siervo de Dios, el cual no por medio de las armas, sino suplicando con santas oraciones, derrotó á los amalecitas, que confiaban en su fuerza, y en su poder, y en sus ejércitos, y en sus broqueles, y en sus carros de guerra, y en su caballeria.

14Lo mismo sucederá á todos los enemigos de Israel, si perseveráreis en hacer lo que habeis comenzado.

15Movidos pues con estas exhortaciones, perseveraban todos encomendandose al Señor, sin apartarse de ante su acatamiento;

16de tal manera, que aun los que ofrecian holocaustos al Señor, le presentaban las víctimas ceñidos de cilicios, y cubiertas de ceniza sus cabezas.

17Y todos suplicaban de todo su corazon á Dios, que visitase y consolase á su pueblo de Israel.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).