Oraciones de «Bendición de la mesa», basadas en la Biblia, para leer o escuchar.
El pan de cada día
Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida en su tiempo. Abres tu mano, y colmas de bendición á todo viviente.
Padre generoso, tú abres tu mano y das alimento a todo ser vivo. Gracias por esta comida y por las manos que la prepararon. Bendícela y bendícenos a nosotros. Acuérdate de los que hoy no tienen qué comer, y danos un corazón agradecido. En el nombre de Jesús. Amén.
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón,
Señor, gracias por reunirnos alrededor de esta mesa como familia. Gracias por el alimento y por cada persona que está aquí. Que comamos juntos con alegría y sencillez de corazón. Perdona nuestras prisas y discusiones, y que nuestras palabras traigan paz. En el nombre de Jesús. Amén.
Comunicando á las necesidades de los santos; siguiendo la hospitalidad.
Dios que nos recibes, gracias por los amigos que hoy comparten nuestra mesa. Bendice este encuentro, la comida y la conversación. Que nuestra casa sea siempre un lugar abierto, donde cada persona se sienta recibida y querida. Bendice también los hogares de nuestros invitados. En el nombre de Jesús. Amén.
Díjoles luego: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones á los que no tienen prevenido; porque día santo es á nuestro Señor: y no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza.
Padre de toda alegría, hoy celebramos y te damos gracias. Tú eres la fuente de esta fiesta y de todo lo bueno que hemos vivido. Bendice esta comida abundante y a quienes la compartimos. Que tu gozo sea nuestra fuerza, y que no olvidemos compartir con quienes no tienen. Amén.
Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de buey engordado donde hay odio.
Buen Padre, hoy nuestra mesa es sencilla, pero aquí hay amor. Gracias por lo que tenemos, aunque sea poco. Llena de paz nuestro hogar y danos lo necesario para mañana. Ayúdanos a confiar en ti sin miedo y a no perder la gratitud. En el nombre de Jesús. Amén.
Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?
Gracias, Dios, por esta comida tan rica. Gracias por nuestra familia y por todos los que estamos aquí. Jesús usó los panes y los peces de un niño para dar de comer a muchos. Ayúdanos a compartir como aquel niño. Bendice nuestra comida y a todos los niños del mundo. Amén.