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Oración

Fe y guía

Oraciones de «Fe y guía», basadas en la Biblia, para leer o escuchar.

Cuando tengo que decidir

Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.

Padre sabio, tengo que tomar una decisión importante y no sé qué camino elegir. Le doy vueltas una y otra vez, y mis propias razones no me bastan. Tú prometes enseñarme el camino en que debo andar y fijar tus ojos sobre mí. Te reconozco como Señor de esta decisión y de toda mi vida. Ilumina mis pensamientos, ordena mis prioridades y dame paz con el camino correcto. Pon a mi lado personas sabias que me aconsejen bien. Si me equivoco, sé que puedes enderezar mis pasos. Elijo seguirte. En el nombre de Jesús. Amén.

Salmos 32:8

Conocer tu voluntad

Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Dios bueno, quiero conocer tu voluntad, pero muchas veces la confundo con mis deseos o con lo que opina la gente. Renueva mi manera de pensar. Que no me deje moldear por las prisas y los valores de este mundo, sino por tu Palabra. Enséñame a discernir lo que es bueno, agradable y perfecto delante de ti. Dame un corazón dispuesto a obedecer incluso antes de entenderlo todo. Háblame a través de la Escritura, de la oración y del consejo de hermanos maduros. Y cuando veas que me desvío, corrígeme con amor. Por Jesucristo, mi Señor. Amén.

Romanos 12:2

Ayuda mi incredulidad

Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo es posible. Y luego el padre del muchacho dijo clamando: Creo, ayuda mi incredulidad.

Señor Jesús, quiero creer, pero hoy tengo dudas. Hay preguntas que no sé responder y momentos en que siento que estás lejos. Como aquel padre que te pidió ayuda para su hijo, te digo con sinceridad: creo, ayuda mi poca fe. Gracias porque no me rechazas por dudar. Acércate a mí en medio de mis preguntas. Dame paciencia para buscar respuestas, honestidad para hablar de mis dudas con alguien de confianza y humildad para aceptar que no lo entenderé todo. Afirma mi fe en tu amor, que es más firme que mis sentimientos. Amén.

Marcos 9:23-24

Raíces junto al agua

Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto á las aguas, que junto á la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.

Dios eterno, quiero crecer en la fe como un árbol plantado junto al agua. No quiero una fe superficial que se seque con el primer calor. Haz que mis raíces lleguen hondo en tu Palabra y en la oración. Dame constancia en los hábitos sencillos: leer la Biblia, hablar contigo, reunirme con otros creyentes y servir. En tiempos de sequía, cuando no sienta nada, sostenme para que siga confiando. Que mi vida dé fruto de amor, paciencia y bondad, no para lucirme, sino para que otros te conozcan. Bendito el que confía en ti. En el nombre de Jesús. Amén.

Jeremías 17:7-8

Abre mi entendimiento

Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras;

Señor resucitado, así como abriste el entendimiento de tus discípulos para que comprendieran las Escrituras, abre hoy el mío. A veces leo la Biblia y no entiendo, o me distraigo, o me parece lejana. Quiero conocerte a través de ella. Que tu Espíritu Santo me ilumine al leer. Dame hambre de tu Palabra y paciencia para estudiarla con calma. Ayúdame a encontrar buenas herramientas y a preguntar a quienes saben más. Que no me quede solo en la información, sino que lo que leo transforme mi manera de vivir. Que cada página me lleve a ti. Amén.

Lucas 24:45

Seguirte cada día

Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.

Maestro y Señor, tú dijiste que quien quiera seguirte debe tomar su cruz cada día. Hoy quiero empezar de nuevo a caminar detrás de ti. Ayúdame a dejar de poner mis planes y mi comodidad en el centro. En las cosas pequeñas de este día, en casa, en el trabajo y en la calle, enséñame a elegir lo que tú elegirías. Dame un corazón humilde para servir, perdonar y amar sin esperar nada a cambio. Cuando seguirte me cueste, recuérdame que tú fuiste delante. No quiero admirarte de lejos, sino ir contigo. Sostenme con tu Espíritu. Amén.

Lucas 9:23