Oración de la mañana
Día 4 · El día que tú hiciste
Buenos días. Antes de empezar el día, haz una pausa. Respira despacio y recuerda que Dios está aquí contigo.
Alabanza
Salmos 100:2-52Servid á Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo. 3Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. 4Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre. 5Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.
La Palabra
Salmos 118:24Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
Este versículo se cantaba en las fiestas de Israel, cuando el pueblo recordaba que Dios lo había salvado. Los cristianos también lo leemos pensando en Cristo, la piedra que fue rechazada y que Dios puso como fundamento. Por eso la alegría que propone no depende del clima ni de la agenda. Este día lo hizo el Señor, aunque traiga lluvia, tráfico o una reunión que no te apetece. Alegrarse en él no es fingir que todo es perfecto; es reconocer que el día está en sus manos. Mira hoy los pequeños regalos: el agua caliente, un saludo, un trabajo que hacer. Antes de orar, nombra en silencio tres cosas de esta mañana por las que puedes dar gracias.
Oración
El día que tú hiciste
Padre bueno, este es el día que tú has hecho, y quiero alegrarme en él. No sé todo lo que traerá, pero sé que viene de tus manos. Abre mis ojos para ver los regalos escondidos en lo cotidiano: la luz de la mañana, un café caliente, una sonrisa, el trabajo que me permite servir. Quita de mí la queja fácil y el mal humor que contagia a otros. Dame una alegría profunda, que no dependa de que todo salga bien, sino de saber que tú estás conmigo. Que mi gozo sea un testimonio sencillo de tu bondad. En el nombre de Jesús. Amén.
Por otros
Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».
Padre nuestro
Mateo 6:9-13Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Bendición
Hebreos 13:20-21Y el Dios de paz que sacó de los muertos á nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del testamento eterno, Os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo: al cual sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Que Dios te acompañe hoy.
✓ Has orado hoy
