Saltar al contenido
Santa Biblia
ES
Apoya el proyecto

Oración de la noche

Día 15 · El mañana es tuyo

Buenas noches. El día termina. Respira despacio, deja a un lado lo que pesa y descansa en la presencia de Dios.

Alabanza

Salmos 39:4-7

4Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo. 5He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.) 6Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará. 7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.

La Palabra

Santiago 4:14-15
14Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. 15En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello.

Había creyentes que hacían planes muy seguros: mañana iremos a tal ciudad, haremos negocios y ganaremos dinero. Santiago no los critica por planificar, sino por olvidarse de Dios. Les recuerda dos cosas sencillas: no sabemos lo que traerá el mañana, y nuestra vida es como una neblina que aparece un momento y luego se va. Por eso propone otra actitud: si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. No es una fórmula para repetir, sino una manera humilde de mirar el futuro. Al acostarte, quizá ya repasas reuniones, cuentas o conversaciones pendientes. Puedes dejar tus planes abiertos en las manos de Dios, que conoce el día de mañana mejor que tú. Antes de orar, piensa qué plan quieres entregarle esta noche.

Repaso del día

Mira tu día junto a Dios, sin prisa. ¿Por qué cosas puedes darle gracias? ¿Hay algo que hiciste mal y quieres poner en sus manos? ¿Qué te preocupa para mañana? Díselo con tus propias palabras.

Oración

El mañana es tuyo

Padre amado, ya estoy pensando en todo lo que me espera mañana: las tareas, las conversaciones difíciles, los problemas sin resolver. Tu Palabra me recuerda que no sé lo que traerá el mañana, y que todo depende de que tú lo quieras. Esta noche te entrego el día que viene. Tú ya estás allí, antes que yo. Dame fe para dejar mis planes en tus manos y humildad para aceptar tu voluntad. Cuando llegue mañana, dame la fuerza justa para ese día. Por ahora, déjame descansar en el presente, contigo. En el nombre de Jesús. Amén.

Por otros

Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».

Padre nuestro

Mateo 6:9-13

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Bendición

Números 6:24-26

Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.

Descansa en paz. Dios cuida de ti.