Saltar al contenido
Santa Biblia
ES
Apoya el proyecto

Oración de la noche

Día 31 · Hágase tu voluntad

Buenas noches. El día termina. Respira despacio, deja a un lado lo que pesa y descansa en la presencia de Dios.

Alabanza

Salmos 31:2-5

2Inclina á mí tu oído, líbrame presto; séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme. 3Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás. 4Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza. 5En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

La Palabra

Hebreos 5:7
El cual en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fué oído por su reverencial miedo.

La carta a los Hebreos presenta a Jesús como un sumo sacerdote que entiende nuestro dolor. Para mostrarlo, recuerda sus días en la tierra: oró con gran clamor y lágrimas al Padre, que podía librarlo de la muerte. Seguramente piensa en Getsemaní, la noche antes de la cruz. Jesús no escondió su angustia, y fue escuchado por su reverencia. No fue librado de la cruz, pero el Padre lo sostuvo y lo levantó de los muertos. Su oración une dos cosas que a veces creemos opuestas: decir con sinceridad lo que deseamos y confiar el final a Dios. Quizá esta noche esperas un resultado médico o una noticia que te inquieta. Puedes llorar delante de él; Jesús también lo hizo. Antes de orar, ponlo todo en sus manos.

Repaso del día

Mira tu día junto a Dios, sin prisa. ¿Por qué cosas puedes darle gracias? ¿Hay algo que hiciste mal y quieres poner en sus manos? ¿Qué te preocupa para mañana? Díselo con tus propias palabras.

Oración

Hágase tu voluntad

Abba, Padre, esta es una noche de angustia. Hay algo que temo y que quisiera que pasara lejos de mí. Jesús también te ofreció ruegos con gran clamor y lágrimas, y tú lo escuchaste. Por eso me atrevo a decirte lo que siento: si es posible, aparta de mí esta prueba. Pero quiero aprender de él a decir también: no como yo quiero, sino como tú. No es fácil. Dame fuerza para confiar en tu voluntad, aun sin entenderla. Acompáñame en esta noche larga, como acompañaste a tu Hijo, y dame paz para descansar. En el nombre de Jesús. Amén.

Por otros

Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».

Padre nuestro

Mateo 6:9-13

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Bendición

Romanos 15:13

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.

Descansa en paz. Dios cuida de ti.