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Foto: Atardecer en la playa de Tamarindo · Costa Rica

Sabiduría 12

Atardecer en la playa de Tamarindo · Costa Rica · Foto: ACatDrinkingTea · CC BY-SA 4.0

1¡O cuán benigno y suave es, ó Señor, tu espíritu en todas las cosas!

2De aquí es que á los que andan perdidos tú los castigas poco á poco; y les amonestas y les hablas de las faltas que cometen, para que dejada la malicia crean en tí, ó Señor.

3Porque tú miraste con horror á los antiguos moradores de tu tierra santa;

4pues hacian obras detestables á tus ojos con hechicerías y sacrificios impíos,

5matando sin piedad á sus propios hijos, y comiendo las entrañas humanas, y bebiendo la sangre en medio de tu sagrada tierra contra tu santo precepto.

6A estos tales, que eran á un mismo tiempo padres y parricidas de aquellas criaturas abandonadas, los quisiste hacer perecer por medio de nuestros padres;

7á fin de que la tierra de tí la mas amada de todas, recibiese la digna colonia de hijos de Dios.

8Mas aun á los tales malvados, por ser hombres, les tuviste alguna compasion, y les enviaste avispas, á manera de batidores de tu ejército, para que los esterminasen poco á poco.

9No porque no pudieses someter á mano armada los impíos á los justos, ó esterminarlos de una vez por medio de bestias feroces, ó con sola una severa palabra tuya;

10sino que castigándolos poco á poco, dabas lugar á la penitencia; bien que no ignorabas cuan malvada es su casta y connatural su malicia, y que no se mudarian jamas sus corrompidas ideas.

11Pues venian ellos de una raza maldita ya desde el principio; y sin que fuese por temer tú á nadie, les dabas treguas en sus pecados.

12Porque quién te dirá á tí: ¿Por qué has hecho eso? ¿ó quién se opondrá á tus juicios? ¿ó quién se presentará ante tí para defender á hombres malvados? ¿ó quién te hará cargos por haber esterminado las naciones que tú criaste?

13Porque no hay otro Dios sino tú; que de todas las cosas tienes cuidado, para demostrar que no hay injusticia alguna en tus juicios ó disposiciones.

14No hay ni Rey ni Príncipe que pueda pedirte cuenta de aquellos que tú has hecho perecer.

15Siendo como eres justo, dispones, ó Señor, todas las cosas justamente: y crees ageno de tu poder el condenar á aquel que no merece ser castigado.

16Pues tu poder es el principio ó fuente de la justicia; y por lo mismo que eres el Señor de todas las cosas, eres con todos indulgente.

17Muestras empero tu infinito poder, cuando no te creen soberanamente poderoso, y entónces confundes la audacia de aquellos que no te reconocen.

18Pero como tú eres el soberano Señor de todo, juzgas sin pasion, y nos gobiernas con moderacion suma; teniendo siempre en tu mano el usar del poder cuando quisieres.

19Por esta tu conducta has enseñado á tu pueblo que el justo debe tambien ser humano, y has dado á tus hijos buenas esperanzas, viendo que cuando los juzgas por sus pecados dejas lugar á la penitencia.

20Pues si á los enemigos de tus siervos, ya reos de muerte, los castigaste con tanto miramiento, dándoles tiempo y comodidad para que se arrepintiesen de su malicia;

21¿con cuánto cuidado juzgarás á tus hijos, á cuyos padres hiciste con juramentos y pactos grandes promesas?

22Asi es que cuando á nosotros nos das alguna correccion, á nuestros enemigos los castigas de mil maneras; para que reflexionando consideremos tu bondad, y cuando nos haces esperimentar tu justicia, esperemos en tu misericordia.

23Por la misma razon á esos otros, que vivieron como insensatos é injustos, les hiciste sufrir horribles tormentos por medio de aquellas mismas cosas que adoraban.

24Ello es que anduvieron largo tiempo estraviados por la senda del error, creyendo dioses á las criaturas mas viles entre los animales, y viviendo como niños, sin ningun juicio.

25Por lo mismo les diste tú un castigo á manera de escarnio, como á muchachos sin seso.

26Mas los que no se corrigieron con estos escarnios y reprensiones, vinieron á esperimentar un castigo digno del poder de Dios.

27Porque irritados de lo que padecian; y viéndose atormentados por las mismas cosas que creian dioses, y que ellas eran su ruina, reconocieron ser el verdadero Dios aquel á quien en otro tiempo negaban conocer; pero no dejaron la impiedad. Por lo cual descargó al cabo sobre ellos la condenacion final.

    Referencias cruzadas de OpenBible.info (CC BY 4.0).