Amanecer en las dunas de San Cosme y Damián · Paraguay · Foto: Krizlez · CC BY-SA 4.0
1Cántico gradual: de David. Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas para mí demasiado sublimes.
2En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre: como un niño destetado está mi alma.
3Espera, oh Israel, en Jehová desde ahora y para siempre.