1Mas como se detuviese Tobías, por razon de las bodas, estaba su padre Tobías en cuidado, y decia: ¿Cuál será el motivo de la tardanza de mi hijo, ó por qué se habrá detenido alli?
2¿Si habrá muerto tal vez Gabelo, y no hay quien le vuelva el dinero?
3Con esto empezó á afligirse sobre manera; tanto él como su muger Ana. Y ámbos á dos comenzaron á llorar, visto que su hijo no volvia al tiempo señalado.
4Sobre todo su madre lloraba con lágrimas inconsolables, y decia: ¡Ay de mí; ay hijo mio! ¿para qué te hemos enviado á lejas tierras, lumbrera de nuestros ojos, báculo de nuestra vejez, consuelo de nuestra vida, esperanza de nuestra posteridad?
5Teniendo en tí solo juntas todas las cosas, no debiamos alejarte de nosotros.
6Tobías empero le decia: Calla, no te inquietes, que nuestro hijo lo pasa bien: es muy fiel el varon aquel con quien le enviamos.
7Mas ella no admitia consuelo alguno; antes saliendo cada dia fuera miraba hácia todas partes, é iba recorriendo todos los caminos por donde se esperaba que podia volver; á fin de verle venir, si posible fuese, desde lejos.
8Entretanto Raguel decia á su yerno: Quédate aqui, que yo enviaré á tu padre Tobías noticias de tu salud.
9Pero Tobías le respondió: Yo sé que mi padre y mi madre estan ahora contando los dias, y que está su espíritu en contínua tortura.
10Y despues de haber hecho Raguel repetidas instancias á Tobías, no queriendo éste condescender de ningun modo á sus ruegos, entrególe su hija Sara, con la mitad de la hacienda en esclavos y esclavas, en ganados, en camellos, y en vacas, y en una gran cantidad de dinero; y le dejó ir de su casa sano y gozoso,
11diciendo: El santo Angel del Señor os guie en vuestro viage, y os conduzca sanos y salvos, y halleis en próspero estado á vuestros padres y todas sus cosas, y puedan ver mis ojos ántes que muera á vuestros hijos.
12Dicho esto, abrazando los padres á su hija, la besaron y dejaron ir;
13amonestándola que honrase á sus suegros, amase al marido, cuidase de su familia, gobernase la casa, y se portase en un todo de un modo irreprensible.
