1Poniéndose pues en camino, llegaron en once dias á Carán, la cual está en medio del camino que va á Ninive.
2Aquí dijo el Angel: Hermano mio Tobias, bien sabes en qué estado dejaste á tu padre.
3Por lo mismo, si te parece, adelantémonos, y vengan siguiendo detrás poco á poco los criados con tu esposa, y los animales y ganados.
4Determinando pues caminar así, dijo Rafael á Tobías: Trae contigo la hiel del pez, porque será necesaria. Tomó Tobias aquella hiel, y marcharon.
5Iba Ana todos los dias á sentarse cerca del camino, en la cima de una colina, desde donde podia mirar á larga distancia.
6Atalayando pues una vez desde allí á ver si venia su hijo, le atisbó desde lejos, y le conoció inmediatamente, y corrió á dar la noticia á su esposo, diciendo: Mira que viene tu hijo.
7Asimismo dijo Rafael á Tobias: Al punto que entrares en tu casa, adora en seguida al Señor Dios tuyo; y despues de haberle dado gracias, acércate á tu padre, y bésale:
8é inmediatamente unge sus ojos con esta hiel del pez, que traes contigo; porque has de saber que luego se le abrirán, y verá tu padre la luz del cielo, y se llenará de júbilo con tu vista.
9En esto el perro que les habia seguido en el viage, echó á correr delante; y como si viniese á traer una buena nueva, se alegraba y hacia fiestas meneando su cola.
10Al instante Tobias el padre, ciego como estaba, empezó á correr, esponiéndose á caer á cada paso: mas dando la mano á un criado, salió á recibir á su hijo,
11y abrazándole le besó, haciendo lo mismo la madre, y echando ambos á llorar de gozo.
12Y despues de haber adorado á Dios y dádole gracias, se sentaron.
13Entónces Tobías, tomando de la hiel del pez, ungió los ojos de su padre;
14el cual estuvo así esperando casi media hora, cuando hé aquí que empezó á desprenderse de sus ojos una nube, ó piel blanca, semejante á la telilla de un huevo;
15y asiendo de ella Tobías se la sacó de los ojos, y al punto recobró la vista.
16Y glorificaron á Dios tanto él como su muger, y todos sus conocidos.
17Y decia Tobías: Bendigote, ó Señor Dios de Israel, porque tú me has castigado, y tú me has curado; y yo veo ya á mi hijo Tobias.
18Despues de siete dias llegó tambien Sara, esposa de su hijo, con toda la familia, en buena salud, con los ganados, y camellos, y una gran suma de dinero de su dote; ademas del dinero cobrado de Gabelo.
19Y contó Tobías á sus padres todos los beneficios que habia recibido de Dios por medio de aquel varon que le habia guiado.
20Vinieron despues Aquior y Nabath, primos hermanos de Tobías, á alegrarse y congratularse con él por todos los favores de que Dios le habia colmado.
21Y teniendo convites por espacio de siete dias, se regocijaron todos con la mayor alegría.
