Cadáver
Carcase · Carcasa · Carroña
Easton, 1897
El contacto con un cadáver hacía a un israelita ceremonialmente inmundo, y hacía inmundo también todo lo que él tocaba, según la ley mosaica (Hageo 2:13; comp. Números 19:16, Números 19:22; Levítico 11:39).
Torres Amat, 1823
La Ley de Moisés (Números 19:11) mandaba que se purificase antes de presentarse delante del Señor, todo el que tocaba un cadáver; suponiendo que quedaba como manchado. Si se conociesen mejor los usos y costumbres de las naciones antiguas, especialmente de las orientales, las supersticiones que reinaban, singularmente la de preguntar ó adivinar por medio de los cadáveres los sucesos futuros, los peligros de infeccion, mayores en aquellos climas ardientes, y los errores y desórdenes de los pueblos de que estaban rodeados los hebréos; podriamos confundir mas claramente á los incrédulos é impíos que suelen ridiculizar las leyes que dió Moisés al pueblo de Israel, porque no son conformes con las ideas y costumbres de ahora. El dar sepultura á los cadáveres era obra de misericordia ya entre los hebréos: solamente exigia la ceremonia, que la Ley prescribia, de lavarse etc. Levítico 11. Véase Sepulcro.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).