Sepulcro (1)
Tumba · Sepultura · Grave
Easton, 1897
Entre los antiguos hebreos las sepulturas estaban fuera de las ciudades, en el campo abierto (Lucas 7:12; Juan 11:30). Los reyes (1 Reyes 2:10) y los profetas (1 Samuel 25:1) solían ser sepultados dentro de las ciudades. Las sepulturas eran generalmente grutas o cuevas, naturales o excavadas en las rocas (Isaías 22:16; Mateo 27:60). Había cementerios familiares (Génesis 47:29; Génesis 50:5; 2 Samuel 19:37). Se asignaban lugares públicos de sepultura a los pobres (Jeremías 26:23; 2 Reyes 23:6). Las sepulturas solían cerrarse con piedras, que se blanqueaban con cal para advertir a los extraños que no las tocaran (Mateo 23:27), pues causaban contaminación ceremonial (Números 19:16).
No había sepulturas en Jerusalén, salvo las de los reyes y, según la tradición, la de la profetisa Hulda.
Torres Amat, 1823
En hebréo Schol. A veces se toma figuradamente. Primero: Por la muerte. Job 17:1. Segundo: La morada de los muertos, que en griego se llama ades, y en latin infernus; de infra, que es decir, un lugar bajo y profundo. V. Infierno. Tercero: La miseria ó afliccion. Ezequiel 37:12. Cuarto: Un lugar de infeccion ó corrupcion. Salmos 5:11. Salmos 13:3. El ser privado del honor de la sepultura el cadáver de alguno, y dejado para pasto de los animales silvestres, era un castigo muy grande, é infamia notable entre los judíos. Salmos 78:2. Porque era estilo entre ellos, y otras naciones, el hacer muchas demostraciones de dolor en el entierro de los difuntos; y con muchas ceremonias, como de música fúnebre, de gentes que llorasen etc. Los judíos envolvian el cadáver con un lienzo, y la cabeza con un pañuelo, y fajaban despues el cuerpo, como el de un niño, de pies á cabeza. Antes le embalsamaban con mas ó menos abundancia, segun la posibilidad y calidad de la persona. Juan 19:40. Los sepulcros entre los hebréos y otros pueblos eran unas cuevas bastante capaces, y no el lugar precisamente necesario para contener el cadáver. Entre los romanos se llamaron catacumbas. Los pobres eran enterrados en una fosa; mas los ricos tenian sepulcros aparte en sus posesiones para sí y sus familias; y eran á veces cuevas abiertas espresamente en una roca, cuya entrada tapaban con una gran piedra. El tocar no solo los cadáveres, sino aun los sepulcros, causaba entre los hebréos impureza legal; de la cual tenian que purificarse luego. Para advertir á todos el lugar de un sepulcro solian blanquear con cal la piedra que servia de puerta, á fin de que la gente no se acercase.
Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).