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Leyes ceremoniales

Torres Amat, 1823

Las que tratan de la distincion y prohibicion de varios manjares, las que prescriben los lavatorios ó purificaciones etc., al paso que se dirigian á apartar á los judíos de varias supersticiones idolátricas, á arreglar sus costumbres etc., eran tambien leyes de policía y sanitarias; cuya utilidad conoceriamos mejor, si tuviésemos exacta idea de las costumbres, usos y supersticiones de aquellos tiempos, y si considerásemos la diversidad de aquellos climas orientales tan diferentes de los nuestros. Sobre todo servian para acostumbrar á los judíos á la obediencia debida á Dios. Éxodo 19:5. Véase Cadáver. Por lo demas se debe tener presente que las leyes ceremoniales que dió Moisés á los judíos, eran como una especie de protestacion de varias verdades, y una leccion de las virtudes principales que forman la felicidad de las sociedades. Pero era preciso que fuesen análogas aquellas leyes al caracter y circunstancias de aquella nacion, y de aquellos tiempos tan diferentes de los nuestros. De aqui es que ahora nos parecen minuciosas algunas cosas. Mas al que considere bien lo que dispuso Moisés sobre los sacrificios, ofrendas y libaciones, sobre las purificaciones, las abstinencias ó ayunos, las consagraciones y dedicaciones á Dios de los sacerdotes, vasos sagrados, muchos de cuyos ritos habian ya observado los antiguos patriarcas, es imposible que deje de conocer luego cuánto contribuian á mantener pura la verdadera religion entre los hombres, y á unirlos entre sí. La sola ley de dejar de cultivar los amos sus tierras en cada año séptimo, para que pudiesen aprovecharse algo de ellas los pobres, los estrangeros, las viudas y huérfanos; y el diezmo que á beneficio de los dichos debia pagarse cada tres años, ¿cuán enérgicamente les enseñaba la obligacion de amar al prójimo como á nosotros mismos? Levítico 14:28. Levítico 19:8. Algunos judíos convertidos á la fe de Jesu-Cristo persuadian á los fieles de Galacia, convertidos de las naciones gentiles, que la fe en Jesu-Cristo debia ir acompañada de la observancia de la Circuncision y demas ceremonias legales de Moisés. Contra ese error se dirigia S. Pablo, cuando ponderaba la inutilidad de la Ley ceremonial para alcanzar la gracia. Gálatas 2:16. De la Ley moral, ó del Decálogo decia Ezequiel que daba la vida, Ezequiel 30:2. Pero los israelitas violaban esta Ley, y se entregaban al culto de los ídolos; y en castigo les impuso Dios varias leyes, ó preceptos ceremoniales; de las cuales dice que no eran buenas ni vivificantes, como era la Ley moral, en comparacion de la cual se llaman aquellas, leyes no buenas. Eran las leyes ceremoniales como una medicina amarga que presenta el médico á un enfermo para preservarle de recaer. S. Pablo con el nombre de Ley habla muchas veces de la ceremonial, ó política y civil que Moisés dió al pueblo de Israel: el cual por su indocilidad y dureza de corazon tomó de ella ocasion de pecar. Romanos 7:8. Los rabinos, escribas y fariséos solian pecar por demasiado rigor en interpretar las leyes: asi como los saducéos pecaban por el estremo contrario, para poder esplayar sus pasiones. Los primeros, so color de religion y piedad, llegaron á hacer insoportable la observancia de sus máximas y preceptos; pues añadieron muchas prohibiciones que no estaban en la Ley, como igualmente varias prácticas. Asi sucedia en los grados de parentesco para los matrimonios, en el trato y comida con los gentiles, y en la observancia de otras prácticas con que agoviaron en estremo al pueblo. Lucas 11:46. Hechos 15:10.

Diccionario: M. G. Easton (1897, dominio público), traducido al español; Notas generales de Torres Amat (1823, dominio público).