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Santa Biblia
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Oración

Gratitud

Oraciones de «Gratitud», basadas en la Biblia, para leer o escuchar.

Gracias por cada mañana

Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.

Señor, cada mañana que abro los ojos es un regalo de tu mano. Antes de mirar el teléfono o pensar en las tareas, quiero decirte gracias. Gracias por el aire, por el descanso de la noche y por la oportunidad de empezar de nuevo. Quiero cantar de mañana tu misericordia, aunque ayer te fallé en muchas cosas. Tu fidelidad sigue firme cuando la mía es débil. Enséñame a vivir este día con los ojos abiertos a tus bondades pequeñas, a no dar nada por supuesto y a tratar a los demás con la misma paciencia que tú tienes conmigo. En el nombre de Jesús. Amén.

Salmos 59:16

Gracias por nuestra mesa

Y comerás y te hartarás, y bendecirás á Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado.

Padre bueno, nos sentamos a la mesa y reconocemos que todo lo que hay en ella viene de ti. Gracias por el pan, por las manos que trabajaron la tierra y por quienes prepararon esta comida. Hoy comeremos hasta saciarnos, y queremos bendecirte por la buena tierra que nos das; nada de esto es casualidad. Haz que no comamos con prisa ni con queja, sino con gratitud y alegría. Acuérdate de las familias que hoy no tienen suficiente, y muéstranos cómo compartir con ellas. Que esta mesa sea un lugar de paz y de conversación sincera. En el nombre de Jesús. Amén.

Deuteronomio 8:10

Gratitud en tiempos difíciles

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

Dios mío, hoy me cuesta ver lo bueno a mi alrededor. Hay cosas que se perdieron, planes que no salieron y preguntas que siguen sin respuesta. Aun así, quiero darte gracias. No porque todo esté bien, sino porque tú sigues siendo bueno. Tu Palabra me invita a dar gracias en todo, y hoy lo hago con sencillez. Te agradezco por las fuerzas que me das para este día, por las personas que siguen a mi lado y por tu presencia que no se aparta. Dame un corazón que pueda alegrarse en ti, incluso con lágrimas en los ojos. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

1 Tesalonicenses 5:16-18

Gracias por la salvación

Gracias á Dios por su don inefable.

Padre celestial, no tengo palabras suficientes para agradecerte el regalo de tu Hijo. Jesús vino a buscarme cuando yo no te buscaba, cargó con mi pecado y me dio una vida nueva. No lo gané ni lo merezco; es pura gracia. Gracias por el perdón que me limpia, por la esperanza que me sostiene y por la promesa de estar contigo para siempre. Que nunca me acostumbre a esta noticia tan grande. Que mi gratitud se note en cómo hablo, en cómo sirvo y en cómo perdono a otros. Gracias, Señor, por tu don que no se puede describir. Por Jesucristo, mi Señor. Amén.

2 Corintios 9:15

Gracias por quienes amo

Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros, Siempre en todas mis oraciones haciendo oración por todos vosotros con gozo,

Señor Jesús, hoy traigo a tu presencia los nombres de las personas que has puesto en mi camino. Gracias por mi familia, por mis amigos y por los hermanos de la fe que me acompañan. Cada vez que los recuerdo, mi corazón se llena de gratitud. Gracias por sus abrazos, sus consejos y hasta por sus diferencias, que me enseñan a amar mejor. Cuídalos donde estén hoy. Dales salud, alegría y cercanía contigo. Ayúdame a decirles cuánto los valoro, y a no esperar a perderlos para darme cuenta. Gracias por amarme también a través de ellos. En el nombre de Jesús. Amén.

Filipenses 1:3-4

Gracias por la creación

¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.

Creador de todo, hoy quiero detenerme a mirar lo que hiciste. El cielo que cambia de color, los árboles, el agua, los animales, el ritmo de las estaciones. Todo habla de tu sabiduría y de tu cuidado. Perdona las veces que camino tan deprisa que no veo nada de esto. Gracias por la belleza que me rodea y por la tierra que nos da alimento. Enséñame a cuidarla como un regalo tuyo y no como algo que puedo gastar sin pensar. Que cada cosa hermosa que vea hoy me lleve a alabarte con un corazón sencillo. En el nombre de Jesús. Amén.

Salmos 104:24