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Santa Biblia
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Oración de la mañana

Día 7 · Despierta mi oído

Buenos días. Antes de empezar el día, haz una pausa. Respira despacio y recuerda que Dios está aquí contigo.

Alabanza

Salmos 19:7-11

7La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño. 8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos. 9El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 10Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 11Tu siervo es además amonestado con ellos: en guardarlos hay grande galardón.

La Palabra

Isaías 50:4
El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios.

En este pasaje habla el siervo del Señor, y los cristianos reconocemos en él a Jesús. Cada mañana el Padre le despertaba el oído para escuchar como un discípulo, y así sabía dar una palabra oportuna al cansado. El orden importa: primero escuchar, después hablar. Muchos días empiezan al revés, con prisas, mensajes y opiniones. Hoy puedes dedicar unos minutos a escuchar a Dios en su Palabra antes de decir nada. Y luego, a lo largo del día, estar atento a quien está cansado: un compañero agotado, un vecino que vive solo, alguien de tu casa que no duerme bien. Una frase amable en el momento justo puede sostener a una persona. Antes de orar, pide un oído atento.

Oración

Despierta mi oído

Padre celestial, así como me has despertado esta mañana, despierta también mi oído para escucharte. Muchas veces empiezo el día hablando mucho y escuchando poco. Hoy quiero aprender como un discípulo atento. Háblame por medio de tu Palabra, en el silencio de la oración y también a través de las personas que pondrás en mi camino. Dame una lengua sabia para decir una palabra oportuna al que está cansado. Que mis palabras no hieran, sino que animen. Enséñame a reconocer tu voz entre tantos ruidos y a obedecerla con prontitud. En el nombre de Jesús. Amén.

Por otros

Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».

Padre nuestro

Mateo 6:9-13

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Bendición

Filipenses 4:7

Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.

Que Dios te acompañe hoy.