Oración de la mañana
Día 8 · Trabajar para ti
Buenos días. Antes de empezar el día, haz una pausa. Respira despacio y recuerda que Dios está aquí contigo.
Alabanza
Salmos 104:31-3431Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras; 32El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean. 33A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere. 34Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.
La Palabra
Colosenses 3:23-2423Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres; 24Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.
Pablo escribió estas palabras a siervos, personas que hacían trabajos duros y poco valorados. Les dijo algo que lo cambiaba todo: trabajen de corazón, como para el Señor. Su trabajo seguía siendo el mismo, pero ahora tenía otro sentido. Lo mismo pasa con el tuyo. Lavar platos, atender clientes, estudiar, cuidar a un enfermo o escribir informes puede ser una forma de servir a Cristo. Él ve lo que nadie aplaude y valora el esfuerzo escondido. Esto no significa que debas aguantar cualquier injusticia en silencio, sino que tu dignidad no depende de la opinión de un jefe. Hoy puedes empezar cada tarea con una frase breve: «Esto es para ti, Señor». Antes de orar, piensa en tu trabajo de hoy.
Oración
Trabajar para ti
Señor Jesús, hoy quiero hacer mi trabajo como si lo hiciera para ti. Sea en una oficina, en casa, en el campo, en la escuela o en cualquier otro lugar, que ponga empeño y honradez en cada tarea. Líbrame de trabajar solo para ser visto o para recibir aplausos. Cuando la tarea sea aburrida o nadie la valore, recuérdame que tú la ves y que te sirvo a ti. Dame fuerzas para terminar lo que empiece y humildad para pedir ayuda cuando la necesite. Que mi esfuerzo de hoy sea una ofrenda sencilla para ti, mi Señor. Amén.
Por otros
Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».
Padre nuestro
Mateo 6:9-13Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Bendición
Números 6:24-26Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.
Que Dios te acompañe hoy.
✓ Has orado hoy
