Saltar al contenido
Santa Biblia
ES
Apoya el proyecto

Oración de la noche

Día 17 · Después de un buen día

Buenas noches. El día termina. Respira despacio, deja a un lado lo que pesa y descansa en la presencia de Dios.

Alabanza

Salmos 16:5-9

5Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; tú sustentarás mi suerte. 6Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado. 7Bendeciré á Jehová que me aconseja: aun en las noches me enseñan mis riñones. 8A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido. 9Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: también mi carne reposará segura.

La Palabra

Santiago 1:17
Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

Santiago escribe para recordarnos de dónde viene todo lo bueno: de lo alto, del Padre de las luces. Usa una imagen hermosa. Las luces del cielo cambian, el sol se oculta y la luna mengua, pero Dios no cambia ni tiene sombras. Su bondad es constante. Cuando un día sale bien, es fácil pensar que fue gracias a nuestra habilidad o a la suerte. Pero detrás de cada alegría hay un regalo. Quizá hoy compartiste una comida con amigos, terminaste un proyecto o recibiste una buena noticia. Reconocer al Dador hace que la alegría sea más profunda y más humilde. Antes de dormir, nombra los regalos de hoy y piensa con quién podrías compartirlos mañana.

Repaso del día

Mira tu día junto a Dios, sin prisa. ¿Por qué cosas puedes darle gracias? ¿Hay algo que hiciste mal y quieres poner en sus manos? ¿Qué te preocupa para mañana? Díselo con tus propias palabras.

Oración

Después de un buen día

Padre de las luces, hoy fue un buen día y quiero reconocer que todo lo bueno viene de ti. Gracias por los momentos de alegría, por las risas compartidas, por lo que salió bien y por la paz que sentí. No quiero atribuírmelo solo a mí ni darlo por hecho. Cada buen regalo desciende de tus manos. Ayúdame a guardar este día en la memoria para recordarlo cuando lleguen tiempos difíciles. Tú no cambias: eres igual de bueno en los días alegres y en los tristes. Que mi gratitud se convierta mañana en generosidad hacia otros. En el nombre de Jesús. Amén.

Por otros

Piensa en alguien que necesite tu oración hoy y nómbralo delante de Dios. Puedes apuntar tus peticiones en «Mis peticiones».

Padre nuestro

Mateo 6:9-13

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Bendición

Romanos 15:13

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.

Descansa en paz. Dios cuida de ti.