Oraciones de «Protección», basadas en la Biblia, para leer o escuchar.
Bajo tu sombra
Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas,
Altísimo Dios, hoy quiero vivir bajo tu sombra. Guárdame como a la niña de tus ojos y escóndeme bajo tus alas, el lugar seguro al que puedo correr. Cuida mi cuerpo de accidentes y enfermedades, y mi mente del miedo. Protege mis pasos en cada lugar al que vaya y en cada decisión que tome. Cuando me sienta vulnerable, recuérdame que estoy en tus manos. No te pido una vida sin problemas, sino tu compañía en medio de ellos. En ti confío, porque nunca has dejado de ser fiel. Cúbreme hoy con tu cuidado. En el nombre de Jesús. Amén.
Torre fuerte es el nombre de Jehová: á él correrá el justo, y será levantado.
Señor, tu nombre es torre fuerte, y a ti corremos para estar a salvo. Por eso pongo a mi familia en tus manos. Protege a cada uno: a los que viven conmigo y a los que están lejos. Cuida a los niños en la escuela, a los jóvenes en sus caminos y a los mayores en su fragilidad. Guarda nuestro hogar de peligros, de discordias y de todo lo que quiera dividirnos. Danos paz cuando estamos juntos y confianza cuando estamos separados. Edifica tú nuestra familia sobre tu amor. Y que cada uno de nosotros te conozca y te siga. En el nombre de Jesús. Amén.
Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
Dios justo, hay personas que hablan mal de mí. Escucho comentarios injustos, rumores y críticas que me hieren y me quitan la paz. Tú conoces la verdad de mi corazón. Escóndeme en tu presencia y guárdame de las lenguas que buscan pelea. Protege mi nombre, mi trabajo y mis relaciones del daño que causan las palabras falsas. Líbrame también de responder con rencor o de defenderme con la misma dureza. Si hay algo de verdad en lo que dicen, dame humildad para reconocerlo y cambiar. Lo demás lo dejo en tus manos, porque tú eres mi defensa. En el nombre de Jesús. Amén.
Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.
Padre amado, termina el día y me preparo para descansar. Te entrego lo que hice y lo que quedó pendiente. Cuida mi casa mientras duermo, y a cada persona que vive en ella. Guárdanos de todo peligro, de ladrones, de incendios y de cualquier mal. Aleja de mí los pensamientos que me inquietan y las pesadillas. Me acuesto y duermo tranquilo, porque eres tú quien me sostiene. Si despierto de madrugada con miedo, recuérdame que sigues a mi lado y que velas por mí. Dame un sueño profundo y un despertar con fuerzas nuevas. En el nombre de Jesús. Amén.
No os ha tomado tentación, sino humana: mas fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis llevar; antes dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis aguantar.
Santo Dios, tú conoces mis debilidades mejor que nadie. Sabes en qué momentos soy más vulnerable y qué cosas me arrastran. Protégeme del mal que viene de fuera y del que nace dentro de mí. Gracias porque eres fiel y no permitirás que la prueba sea mayor de lo que puedo soportar. Cuando llegue la tentación, abre mis ojos para ver la salida que tú preparas y dame fuerzas para tomarla enseguida. Aleja de mí las ocasiones de caer. Rodéame de personas que me animen a vivir con integridad. Que tu Espíritu me haga firme. En el nombre de Jesús. Amén.
Salmo de David. Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.
Señor, mi luz y mi salvación, a mi alrededor hay violencia e inseguridad, y a veces tengo miedo de salir a la calle. Escucho noticias que me angustian y temo por los míos. Tú eres la fortaleza de mi vida. Protégenos de quienes quieren hacer daño. Detén la mano del violento y defiende al indefenso. Dame prudencia para cuidarme y valor para no vivir paralizado por el temor. Consuela a quienes ya han sufrido agresiones. Trae justicia y paz a nuestras calles y a nuestro país. Aunque se levante guerra contra mí, quiero seguir confiando en ti. En el nombre de Jesús. Amén.