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Santo RosarioMisterios luminosos

Cómo se reza

  1. Haga la Señal de la Cruz y, sujetando el crucifijo, diga el Credo de los Apóstoles.
  2. En la primera cuenta, rece un Padre Nuestro.
  3. Rece un Ave María con cada una de las tres cuentas siguientes y, después, un Gloria.
  4. Anuncie el misterio y rece un Padre Nuestro.
  5. Rece diez veces el Ave María, una por cuenta, meditando el misterio. Al acabar la decena, la oración de Fátima y un Gloria. Continúe igual con las siguientes decenas.
  6. Después de las cinco decenas, rece la Salve y la oración para terminar el Rosario.

Misterios luminosos

Primer misterio: El Bautismo de Jesús en el Jordán

Y Jesús, después que fué bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento. Mateo 3:16-17

Jesús entra en las aguas del Jordán como uno más entre la gente que busca a Dios. Al salir, el cielo se abre, el Espíritu desciende sobre él y el Padre lo llama su Hijo amado. Recuerda que en tu bautismo también fuiste recibido como hijo de Dios. Esa es tu identidad más profunda. Hoy puedes renovar tu deseo de vivir como alguien amado por el Padre y guiado por el Espíritu.

Fruto: La fidelidad al bautismo

Segundo misterio: La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen. Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora. Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere. Juan 2:3-5

En medio de una fiesta de bodas se acaba el vino. María se da cuenta antes que nadie y se lo cuenta a su hijo. Después dice a los sirvientes que hagan lo que él les diga, y el agua se convierte en el mejor vino. Lleva a Jesús tus necesidades, las grandes y las pequeñas. Y escucha el consejo de María: confía en su palabra y haz lo que él te pida.

Fruto: A Jesús por María

Tercer misterio: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión

Mas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino á Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, Y diciendo: El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio. Marcos 1:14-15

Jesús recorre los caminos de Galilea con un mensaje lleno de esperanza: el Reino de Dios está cerca. Invita a todos a cambiar de vida y a creer en la buena noticia. Sana a los enfermos, perdona a los pecadores y se sienta a la mesa con los excluidos. Su invitación también es para ti, hoy. Piensa qué necesitas dejar atrás para acercarte más a él y recibir su perdón con alegría.

Fruto: La conversión del corazón

Cuarto misterio: La Transfiguración

Y se transfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos fueron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. Y respondiendo Pedro, dijo á Jesús: Señor, bien es que nos quedemos aquí: si quieres, hagamos aquí tres pabellones: para ti uno, y para Moisés otro, y otro para Elías. Y estando aún él hablando, he aquí una nube de luz que los cubrió; y he aquí una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tomo contentamiento: á él oid. Mateo 17:2-5

En lo alto de un monte, Pedro, Santiago y Juan ven el rostro de Jesús brillar como el sol. Se llenan de asombro y quisieran quedarse allí para siempre. Entonces una voz del cielo les pide que escuchen al Hijo amado. Esa luz les dará fuerza en los días difíciles que vendrán. Busca tú también momentos de oración y silencio para escuchar a Jesús y dejar que su luz transforme tu vida.

Fruto: El deseo de santidad

Quinto misterio: La Institución de la Eucaristía

Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Lucas 22:19-20

Es la última cena de Jesús con sus amigos antes de su pasión. Toma el pan y el vino, da gracias y los entrega como su cuerpo y su sangre. Así se queda con nosotros para siempre, como alimento para el camino. Contempla este regalo tan grande y tan sencillo. Acércate a él con fe y gratitud, y deja que su amor te enseñe a entregarte tú también a los demás.

Fruto: Amor a la Eucaristía

Todas las oraciones

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre (tocar la frente) y del Hijo (tocar el pecho) y del Espíritu (tocar el hombro izquierdo) Santo (tocar el hombro derecho). Amén.

Símbolo (Credo) de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Gloria al Padre

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oración de Fátima

Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva todas las almas al cielo, especialmente aquellas que están más necesitadas de tu Divina Misericordia.

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Oración para terminar el Rosario

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos

Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo con su vida, muerte y resurrección nos consiguió los premios de la vida eterna, te rogamos nos concedas que, meditando estos misterios en el sacratísimo Rosario de la Bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Oraciones y orden según la hoja parroquial «Las oraciones y misterios del Rosario». Meditaciones propias.